Lección 4: Jesús, nuestro poderoso redentor María Magdalena: ¿Él me liberará?
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¿Tuviste la oportunidad de hablar con alguien acerca del Espíritu Santo la semana pasada? ¿Qué sucedió? ¿Viste alguna diferencia en tu vida la semana pasada después de pedirle al Espíritu Santo que te dirigiera?
SABER
Lucas 8:1-3 dice:
“Después de esto, Jesús estuvo recorriendo los pueblos y las aldeas, proclamando las buenas nuevas del reino de Dios. Lo acompañaban los doce, y también algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malignos y de enfermedades: María, a la que llamaban Magdalena, y de la que habían salido siete demonios; Juana, esposa de Cuza, el administrador de Herodes; Susana y muchas más que los ayudaban con sus propios recursos”. (Nueva Versión Internacional)
¿Cómo crees que era la vida de María Magdalena antes de encontrar a Jesús?
¿Por qué ella misma no hizo nada para deshacerse de los demonios?
¿Cómo respondían las personas?
SABÍAS QUE...
En la cultura de esos días, estar cerca de alguien que era poseído y gobernado por espíritus malignos podía hacerte impuro, y por lo tanto incapaz de ir al Templo o involucrarte con otros de la comunidad hasta que fueras considerado limpio de nuevo.
En el Antiguo Testamento, Dios estableció muchas “reglas” para que el pueblo judío las siguiera. Él dio reglas que determinaban si alguien era ceremonialmente limpio o impuro. Cuando una persona estaba “impura,” esto básicamente significaba que tenía que estar separada de la gente y de Dios. Ellos tenían que esperar estar ceremonialmente limpios antes de que ellos pudieran volver a estar en compañerismo con Dios y con los demás.
En la película, ¿cómo le respondió Jesús a María Magdalena y a la posibilidad de volverse Él mismo en impuro?
¿Por qué crees que los espíritus inmundos se alejaron cuando Jesús les ordenó
salir?
Hebreos 1:1-3a dice: “Dios, que muchas veces y de varias maneras habló a nuestros antepasados en otras épocas por medio de los profetas, en estos días finales nos ha hablado por medio de su Hijo. Aéste lo designó heredero de todo, y por medio de él hizo el universo. El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que él es, y el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la derecha de la Majestad en las alturas”. (Nueva Versión Internacional).
Lucas 3:21-22 dice: “Un día en que todos acudían a Juan para que los bautizara, Jesús fue bautizado también. Y mientras oraba, se abrió el cielo, y el Espíritu Santo bajó sobre él en forma de paloma. Entonces se oyó una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; estoy muy complacido contigo”. (Nueva Versión Internacional)
Jeremías 32:17 dice: “¡Ah, Señor mi Dios! Tú, con tu gran fuerza y tu brazo poderoso, has hecho los cielos y la tierra. Para ti no hay nada imposible”. (Nueva Versión Internacional)
¿Qué nos dicen estos versículos acerca de quién es Jesús y de Su poder?
¿Cómo fue cambiada la vida de María Magdalena como resultado de su encuentro
con Jesús?
¿Dios te está hablando a través de la historia de María? ¿De qué necesitas ser liberada en tu vida?
VIVIR
Por medio de nuestra relación con Dios, Jesús puede también liberarnos de cualquier lucha que pasemos. En nuestro mundo actual encontramos personas que se valen de cualquier tipo de cosas para obtener un nivel temporal de comodidad como lo son la comida, las compras, el dinero, los juegos de azar, el alcohol, las drogas, la pornografía, televisión o el Internet. A pesar de que el nivel de dependencia pueda variar, todos buscamos a veces algo externo para aliviar nuestro dolor interno.
No importa cual sea tu lucha, todas tienen el mismo efecto-nos impiden experimentar la plenitud del poder de Dios en nuestras vidas.
Igual que María Magdalena, podemos ser liberados del poder de la esclavitud para vivir una vida donde podamos experimentar la libertad y el propósito de Dios. A través del poder de Cristo, podemos empezar a vivir la vida en verdadera libertad, superando las influencias negativas que puedan estar aprisionando nuestras vidas.
Recuerda, cuando seguimos a Cristo, nuestras luchas pueden no terminarse. Dios puede darnos el poder para resistir y perseverar y Él puede usar esas cosas para construir las cualidades que Él desea ver en nuestras vidas.
Hebreos 12:1-2 dice: “Por tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios”. (Nueva Versión Internacional)
Santiago 1:2-4 dice: “Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada”. (Nueva Versión Internacional)
¿Qué sería diferente en tu vida si confiaras en Dios cuando tienes luchas?
DECIR
No importa donde estés en tu caminar espiritual, todos tenemos luchas. La lucha de María Magdalena era con los espíritus malignos y Jesús fue su poderoso redentor.
Independientemente de cual es tu lucha hoy, Jesús también desea ser tu poderoso redentor.
Desafío: Esta semana, ¿puedes confiar a Dios un área que sea difícil o con la que estés luchando? Pídele a Él que te de libertad. Comparte con otra persona lo que estás aprendiendo.
Profundizando: Escribe y comprométete a memorizar Hebreos 12:1-2 (citado anteriormente) y pídele a Dios que te ayude a entender y vivir esta verdad.